Primer tema... ¿un libro?
Hola a todos.
Si vieran lo dificultoso que se me está haciendo pensar en el primer tema para este nuevo espacio, se matan de la risa. Ya la anterior vez de tanto pensar se me escurrieron las neuronas, ahora es como que se me batió la masa encefálica. Pero no desmayen, no se alarmen. Digo, si por ahí alguno es empático. De todos modos, ya que empecé a escribir tengo que dejar algo siquiera leíble para que se distraigan un momento.
A ver, ¿qué tal si les hablo de un libro? En fin, que les hablo de un libro porque como nadie me va a responder pues igualito la que decide de qué hablar soy yo… qué les queda.
Les quiero comentar de un librillo que llegó a mis manos porque es parte del famoso y a veces no muy bien orientado Plan Lector (que conste que vivo en Perú). Cuando trabajé en un cole pasé por esa experiencia de ver cómo la mayoría de alumnos detestan leer algo que viene impuesto por una serie de listas pre-elaboradas por los profesores de Comunicación. No es que me parezca malo que se les sugiera un libro a los alumnos, pero lo que todavía no comprendo es cómo si se trata de una actividad de lectura recreativa para despertar el hábito lector, uno les va a dar una lista rígida que deben leer.
Por último, a mí me parece que eso debería ser menos dictatorial… pero sólo es mi visión personal. Incluso mi idea de cómo llevar el susodicho Plan Lector (lo cual sería sólo para colegios que tuvieran las posibilidades y los materiales, dícese de bibliotecas decentes con aunque sea dos o tres ejemplares de cada obra clásica de la literatura universal y otros tantos de libros recreativos y de autores actuales además de un buen número de revistas especializadas y otros etcéteras... un sueño casi irrealizable en el común de colegios nacionales y otros tantos particulares despreocupados y poco equipados) es algo menos vertical. Yo opino que se debería asignar a cada aula por separado una hora de lectura en biblioteca y que cada alumno escoja el libro que quiera leer, lo que le plazca, el libro que más le guste, lo que en ese momento se le antoje aunque sea un cómic o un libro de chistes de Condorito… que eso debería haber también en una biblioteca para personas que recién inician su camino en el maravilloso mundo de la lectura.
Siento mucho la extensión- quizá innecesaria- en cuanto a este aspecto, pero debo decir que como profesora a veces se me escapa la pedagogía por los poros, las lágrimas y el sudor.
Y bien, el librillo del que les hablé se titula “Me llaman Sara Tomate” de Jean Ure.
No se trata de una chica que se pone roja cual tomate de exhibición… No. Tampoco de una vendedora de tomates. Se trata de un chiquillo de doce años que quiere besar a una chica antes de que acabe su semestre escolar. Y no es que la chica a besar sea la que se ponga roja, sino es el chico al que le dicen de esa forma. Me pareció graciosa su forma de afrontar los problemas, me hizo recordar a mí hace no mucho tiempo. No voy a decir qué demonios de semejanza nos encuentro (en realidad sí, porque sino qué chiste tiene, ¿no?), salvo por los pensamientos infantiles (figúrense cuán baba soy… ¬¬’), así que no sueñen mucho y si lo hacen, pues cuenten lo que han soñado para reírme un rato.
Decía de Sara, en realidad llamado Salvatore D’Amato, que es un muchacho que se autodenomina anormal. Comenzando por ese rasgo interesante, que yo tuve una vez antes de haber leído el librillo, ya somos semejantes. Otro rasgo es la “nunquedad” de un beso (no busquen en el diccionario, no existe tal palabra… es que suena mejor que otras formas de decir lo que he dicho). Otra cosa que compartimos es nuestro gusto por leer y por escribir… y si llegan a leer lo que Salva escribe, recordarán las insanidades que escribo yo. Otras cosas más nos asemejan, como nuestra planificación de cosas que nunca jamás de los jamases deben ser planificadas porque salen como por arte de magia o por sabrá Dios Santo por qué. Vaya metas las de este chico, vaya investigaciones al respecto de… me causa gracia recordar su muy profundo interés científico en las copas de los brasieres femeninos y los hoyuelos de cierta chica guapa de su salón. Creo que eso es también algo de lo que podríamos decir “uhh, ¡qué parecidos!”
Me gustó la obra por el final feliz, porque consigue lo que quiere sin hacer nada para lograrlo… sale así, porque salió. Sale y punto… como dicen Corso y Luz, “porque sí”.
Lo único que nos distingue es que yo no he tenido un final feliz… y él sólo tiene doce años.




Comentarios sobre Primer tema... ¿un libro?
Pues claro, porque sí!!!
Sino, qué sería de nosotros, ¿verdad? Vayamos y hagamos lo que buenamente sale de nuestros corazones... Wendys!!!
“porque sí” y te falto!! "porque nosotras lo valemos"
Porque nosotras lo valemos... y punto!
Luz, esta keda para el "Magnífico Diccionario de Frases Célebres de la Bruja Marlen"... jajajaja
Si, si, por que sí (jajajaajaa) esa se queda en el recopilatorio de frases y expresiones.