Me voy
Tres de la tarde en la agencia de transportes. Un boleto de ida y las maletas hechas a toda prisa, por miedo a que regrese y las fuerzas no le dieran para irse. Caminando hacia el operador que guarda el equipaje, una canción de fondo... qué oportuna.
Me voy, qué lástima, pero adiós, me despido de ti y me voy...
Hay, Gabito... te voy a extrañar toda la vida, pero no hay manera de prolongar esto. Me siento Julieta Venegas cantándote... pero lo nuestro es distinto, la culpa es mía.
No voy a llorar y decir que no merezco esto, porque es probable que lo merezca, pero no lo quiero y por eso me voy...
No puedo llorar, no me salen lágrimas... me obligué cuando te vi llorando, quise acompañarte y no pude... ¿Qué habrás pensado de mí? Seguro creíste que era mi manera de vengarme... no, no es así. Sigo pensando que no sé qué pasó por mi mente para dejar mi vida relegada y buscarte. Ahora... ahora que me voy, ¿qué haré?
Porque no supiste entender a mi corazón, lo que había en él, porque no tuviste el valor de ver quién soy.
Porque no escuchas lo que está tan cerca de ti, sólo el ruido de afuera y yo, que estoy a un lado desaparezco para ti.
Pasajeros con destino a *, por favor abordar por la puerta de embarque nº 4. Pasajeros con destino...
Me tengo que ir... así es la vida que quiero para mí. No sé estar con él. Esperanzarme en que él me buscará es una ilusión casi más lejana que pensar en regresar. Él jamás...
- Su boleto señorita.
- Ah, sí... Acá está.
- Asiento nº 5.
- Gracias- le dio por cantar mientras subía- Me voy, qué lástima, pero adiós, me despido de ti y me voy...

- Deja tu comentario (16)



